Boulder Valley School District

Los consejeros de preparatoria del BVSD extrañan las conexiones en persona con sus estudiantes

2 students sitting in school
Randy Barber

Antes de la pandemia global, era fácil para los estudiantes encontrar a Gina Malecha, la consejera de la Escuela Preparatoria Broomfield, y sus colegas. Siempre estaban en la oficina de orientación de la escuela.

«Normalmente cuando [los estudiantes] entraban, podían confiar en que uno de nosotros estaría ahí», se acordaba Malecha con cierta nostalgia. «Ahora, independientemente del buen trabajo que hagamos a través de los medios electrónicos, no es posible reemplazar esa experiencia. Extrañamos la conexión con los estudiantes».

Aunque sigue trabajando y siempre está disponible para los estudiantes y padres que se quieran comunicar con ella, extraña las reuniones con los estudiantes y la facilidad de llamar a uno de los estudiantes en su salón de clases para hablar con ellos sobre cualquier cosa, ya sea la graduación o su estado emocional. 

«He trabajado en el nivel de preparatoria del BVSD por los últimos 22 años. Este año no es como cualquier otro», dijo Malecha.

El mismo trabajo, pero con nuevos obstáculos

Ciertamente, Malecha sigue enfocada en el mismo trabajo que de todas maneras hubiera hecho en mayo: ayudar a los estudiantes de último año a estar listos para la graduación y apoyar a los que tengan dificultades.

«Esos son los extremos que ocupan la mayor parte de nuestro tiempo, lo cual no es muy diferente a como sería la situación si estuviéramos en la oficina», admitió Malecha.

Sin embargo, ella dice que todo ha cambiado. Ahora se pasa horas y horas frente a la computadora hablando con los estudiantes por teléfono y correo electrónico. No siempre recibe una respuesta.

«Al principio los chicos respondían mucho porque no querían perder el contacto con las personas que les brindan apoyo. Pero a medida que ha avanzado el tiempo, hemos perdido más contacto con ellos», dijo Malecha. «También pienso que los estudiantes se quieren distanciar de la tecnología porque están recibiendo tantas preguntas de los adultos. No estamos recibiendo respuestas, y eso ha sido difícil».

Dice que los consejeros, administradores y maestros están colaborando estrechamente para coordinar sus esfuerzos y evitar abrumar a los estudiantes.

El distanciamiento social impide los abrazos

Quizás uno de los mejores recursos de los consejeros es un buen abrazo. Sin embargo, algo tan simple no es posible durante estos tiempos de distanciamiento social.

«He trabajado estrechamente con una de mis estudiantes que superó la edad para recibir cuidado de crianza y que vive independientemente», dijo Malecha. «Me comunico con ella casi todos los días. La he visto solo una vez, a una distancia de seis pies en la entrada de su casa, para asegurarme de que estaba bien después de que tuvo que irse de su hogar de acogida. Normalmente le hubiera dado un abrazo, pero no pude en esa ocasión».

Malecha dice que también falleció la abuela de uno de sus estudiantes y tiene a otra estudiante que fue desalojada. Ha hecho todo lo que puede para apoyarlos, pero simplemente no es lo mismo cuando no les puede dar un abrazo cariñoso. 

La mayor preocupación: los estudiantes que no pueden contactar

Sin embargo, estos no son los estudiantes que más preocupan a Malecha y su equipo.

«No podemos dormir por lo preocupados que estamos por los estudiantes que no están en situaciones seguras», dijo ella. «No tienen recursos para comunicarse con nosotros aparte de correos electrónicos que están escritos en una manera codificada». 

Los gobiernos locales y organizaciones sin fines de lucro han reportado una caída considerable en el número de reportes de casos de abuso o negligencia infantil y llamadas a las líneas de prevención del suicidio, como la de Second Wind Fund of Boulder County.

«Sin tener ese contacto en persona, es difícil identificar a los estudiantes que necesitan ayuda», dijo Malecha. «Mucho de lo que reportamos surge de un instinto inicial que nos hace pensar que algo no está bien. Son muy pocas las veces que los estudiantes nos dicen lo que está pasando por su propia voluntad».

Si cualquier maestro o padre de familia piensa que una persona joven esté teniendo ideas suicidas, pueden comunicarse con el consejero de su escuela para que los refieran a Second Wind Fund of Boulder County, o se pueden comunicar directamente con SWFBC al 720-212-7527 o a swfbc.org@gmail.com. Second Wind Fund of Boulder County provee servicios de terapia gratis para la salud mental a personas jóvenes sin seguro médico adecuado que sufren de ideas suicidas.

RECURSOS ADICIONALES

Línea telefónica para reportar abuso o negligencia infantil

1‑844‑264‑5437

Safe2Tell

877-542-SAFE (7233)

Red Nacional de Prevención de Suicidios

1-800-273-8255

Servicios de Crisis de Colorado

1-844-493-8255

Textee «TALK» a 38255

 


 

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