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El sueño de tener una cocina central se hace realidad

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El sueño de tener una cocina central se hace realidad
Se espera que una nueva facilidad mejore la calidad de la comida y ahorre dinero

El próximo mes, el BVSD comenzará la construcción de una nueva cocina central, haciendo realidad un sueño que comenzó hace 10 años. Localizado detrás del Centro de Educación del BVSD en 6500 E. Arapahoe Rd., en Boulder, se espera que la nueva instalación disminuya los gastos en comida y operaciones a la misma vez que permite al Proyecto de Alimentación Escolar ampliar programas importantes e iniciativas como el uso de comida local, la educación nutritiva y el programa que proporciona bolsas de comida para que los estudiantes no pasen hambre.
«La cocina central ha sido uno de nuestros sueños por más de 10 años», dijo Ann Cooper, directora del Proyecto de alimentación escolar del BVSD. «Me emociona mucho ver que nuestro sueño por fin se hará realidad. Esta cocina nos ayudará a ser más eficientes y, hasta más importante, servir comida de la mejor calidad posible a los estudiantes del BVSD».

Un lugar para todo 
La nueva cocina central, que medirá 33 591 pies cuadrados, tendrá una muelle de carga con un área para procesar comida fresca que se ha procurado de granjas locales, tres áreas para la preparación de alimentos, más de 7 000 pies cuadrados de almacenamiento para comidas secas, refrigeradas y congeladas, un área para la congelación rápida de comida y espacios de negocio. Un café ubicado en el mismo edificio servirá comida hecha desde cero con ingredientes locales para empleados del Centro de Educación y el público, ofreciendo la oportunidad a la comunidad de disfrutar la misma comida de alta calidad que se come en nuestras escuelas. La instalación también apoyará el programa alimenticio Ningún Estudiante con Hambre, que está siempre creciendo, con un área especial para armar las bolsas de comida al igual que un espacio de conferencias para tener clases de educación nutritiva y conciencia alimenticia. En el futuro, también se planea tener una cocina educativa para las clases de cocina, eventos especiales y talleres.

Se combinan las cocinas regionales
La nueva instalación central reemplazará a tres cocinas de producción regional en Centaurus, Casey y la preparatoria Monarch. Por muchos años, estas cocinas escolares han tenido la responsabilidad de almacenar y preparar las 13 000 comidas diarias que se mandan a cada cocina escolar para ser calentadas y servidas. Las cocinas de producción regional no se construyeron del tamaño necesario para producir la cantidad de comida que se les exige ahora, pero se han modernizado a través de los años para salir adelante. La demanda para el servicio de comidas sigue creciendo y está superando la capacidad de las cocinas regionales. Si no fuera por la cocina central, hubiera sido necesario construir una cuarta cocina regional. La nueva instalación permitirá ampliar la producción a 17 000 comidas por día a medida que la demanda sigue creciendo. Para las escuelas que lo hacen, alojar a las cocinas regionales implica ciertos fastidios, como un aumento en el tráfico de empleados y entregas, requisitos para el almacenamiento, dificultades en la programación y a veces la presencia de pestes. Al centralizar la producción de comida, las escuelas se aliviarán de estos problemas.   

Asociaciones más fuertes con los agricultores locales
Gracias al incremento en la producción y el almacenamiento, el BVSD podrá comprar, procesar y almacenar más comida de temporada en grandes cantidades, y se espera que esto ahorre una cantidad de $160 000 en gastos anuales. Esto también significa que podremos ampliar nuestros contratos con los agricultores y productores de comida locales. Al establecer contratos con el distrito escolar a comienzos del año, los agricultores pueden planear su producción y saber con certeza que alguien comprará su producto. Usar comida local apoya a la economía local y las familias agricultoras además de tener beneficios secundarios como proteger las tradiciones de agricultura local y los espacios ecológicos abiertos. 

Mejor calidad y eficacia – Menos gastos
Además de bajar el precio de la comida, se espera que la transición a la cocina central disminuya los costes laborales y mejore la eficiencia. Debido a que la producción se hace en tres lugares diferentes, se duplican muchas partes del trabajo en cada sitio, como hacer pedidos, cocinar, empacar, etiquetar y enviar. Al combinar estos sitios un uno, esperamos ver una reducción en costes laborales de casi $250 000 cada año. 
La cocina central es el primer paso para ofrecer comida fresca y saludable a los estudiantes y la comunidad del BVSD por los próximos 10 años. 
«La cocina central podrá apoyar a varias iniciativas que buscan hacer más que solo proporcionar comidas en la escuela. Estamos entusiasmados de poder ofrecer oportunidades a la comunidad para participar en clases de cocina, organizar reuniones en el nuevo espacio y visitar el café para probar la misma comida de alta calidad que servimos en las escuelas. Realmente espero que esto pueda ser un nuevo espacio genial en la que la comunidad del BVSD se pueda reunir», explicó la chef Cooper.