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La Noche de Juegos es una opción divertida y segura para los estudiantes los viernes


Students participate in Game Night at Monarch High School


LOUISVILLE - Aunque muchos estudiantes salen disparados de la escuela todos los viernes, es común ver a un grupo de estudiantes que se reúne hasta tarde los viernes en la biblioteca de la Escuela preparatoria Monarch.


Los estudiantes juegan juegos de mesa, tirando dados y participando en conversaciones amigables y competitivas y, a veces, hasta cantando juntos. Todo esto es completamente normal durante la Noche de Juegos de Monarch.


«El primer año teníamos a seis chicos y ahora están participando 35 cada dos semanas», dijo Beatrice Gerrish, la bibliotecaria de Monarch y organizadora de la Noche de Juegos. «Tiene que estar presente un adulto que esté supervisando, entonces hay dos otros maestros que me ayudan para que no tenga que estar aquí todos los viernes. Los niños pagan por refrescos, caramelos o pizza y yo uso el dinero para compensar el precio de los juegos».


Students participate in Game Night at Monarch High School


«Me encantan los juegos de mesa. Son divertidísimos y he hecho muchos amigos en este club», dijo Cameron Cahoon, un estudiante de 12.o grado en Monarch.


«Me gusta aprender cómo jugar, para poder enseñarles a los demás», agregó Cooper Gerrish, un estudiante de 12.o grado y el antiguo presidente del Club de Juegos.


Aunque hay juegos de mesa y cartas más tradicionales como Cards Against Humanity y Dungeons and Dragons, a los estudiantes también les gusta aprender y jugar juegos como One Night Werewolf y Exploding Kittens.


«Básicamente, uno pasa por la baraja de cartas y trata de evitar que un gato lo explosione», explicó Lucy Quincy, una estudiante de 9.º grado, hablando del juego Exploding Kittens (gatos que explotan). «Hay diferentes cartas de gatos que pueden explotar. Si le sale uno, hay que desactivarlo. Si uno ya no tiene cartas para desactivar, y le sale un gato que explota, entonces básicamente pierde el juego. Es muy divertido».


Students participate in Game Night at Monarch High School


En el juego de One Night Werewolf (la noche del hombre lobo), los jugadores deben emplear razonamiento inductivo y deductivo para determinar en quién pueden o no pueden confiar.


«Me gusta aprender y entender la forma de arte que son los juegos», dijo Ricky Heilbron, un estudiante de 12.o grado. «Es interesante ver cómo alguien toma algo de una película o un libro, o cualquier idea, y lo aplica a la realidad del juego de mesa».


«Es algo que disfruto mucho. Aparto tiempo para poder hacerlo. No trabajo los viernes para que pueda seguir viniendo todos los años», dijo Caitlin Jentz, una estudiante de 12.o grado. «He ido a la noche de juegos desde mi primer año y he aprendido mucho acerca de muchos juegos diferentes que de otra manera no hubiera sido posible, porque muchos traen juegos de casa y todos jugamos en grupo».


Quizá sea difícil para muchos imaginar a un grupo de niños reunidos alrededor de un juego de mesa tradicional, considerando la popularidad de los videojuegos y la presencia constante de juegos como Fortnight en las escuelas preparatorias. Sin embargo, parte de la atracción de la Noche de Juegos viene de las interacciones sociales que se crean cuando la tecnología no está presente.


«No hay ningún videojuego», dijo Beatrice Gerrish, ganadora del premio de «Bibliotecaria del año» para el año 2012-13. «Tienen que interactuar en persona. Piensan que no lo van a disfrutar, pero después les encanta y siguen viniendo».


«Algo divertido de la Noche de Juegos es que me ha ayudado a formar conexiones comunicativas con otras personas», dijo Enock Monanti, estudiante de 10.o grado. «Uno tiene que comunicarse con las otras personas si quiere jugar con ellos».


«Nos hace salir de la casa», dijo Lucy Quincy, una estudiante de 9.º grado. «Es probable que me iría a casa a ver Netflix por cuatro o cinco horas, porque es lo que hago normalmente. Pero los viernes, [gracias a la Noche de Juegos], tengo un lugar a dónde ir y personas con las que que puedo pasar tiempo y hacer planes».


Los estudiantes dicen que aprecian lo fácil que es participar en la Noche de Juegos. Sin tener que preocuparse por organizar nada, tienen acceso a actividades divertidas y seguras.


«La diferencia del Club de Juegos, en comparación con los otros clubes, es que uno no tiene que hacer un gran compromiso. No hay que vestirse de traje ni apuntarse para nada. Uno no más aparece y juega los juegos de mesa», dijo Cooper Gerrish.


Esto ha reunido a un grupo ecléctico de estudiantes.


Students participate in Game Night at Monarch High School


«Uno no pensaría en hablar mucho con la mayoría de estas personas fuera de este lugar – pero todos los que he conocido caen súper bien y asisten a algunas de mis clases, entonces ha sido una manera buena de hacer amigos», dijo Lennan Castro, estudiante de 9.º grado.


«Somos las personas raras. Tenemos ciertos aspectos extraños. Cada uno tiene sus peculiaridades», explicó Cooper Gerrish con orgullo. «Este es un lugar donde nos podemos reunir. Reunimos a todas las personas extrañas».


«No estamos totalmente cuerdos», agregó Heilbron, bromeando. «Para muchas personas, nosotros somos los estudiantes que les gusta quedarse en la escuela más tiempo para jugar juegos de mesa. Eso no aplica a la mayoría de los estudiantes.»


«Es una manera buena de pasar tiempo con personas fuera de la escuela y forjar conexiones con ellos. No es como si yo pudiera ir a casa a jugar Cards Against Humanity con mi hermana de 11 años, o algo así. Es muy divertido. Me encanta estar en este club», dijo Quincy.


Los estudiantes de otras escuelas del Valle de Boulder, incluyendo Centaurus y Fairview, también se están enterando de la Noche de Juegos. Después de ser invitado por un estudiante de Monarch, Connor Lierley, un estudiante de 10.o grado en Centaurus, ahora participa todos los viernes, manejando desde Lafayette.


«Sigo viniendo porque este es un grupo muy interesante de personas que se reúnen y pueden divertirse sin sentirse juzgados», dijo Lierly. «De cierta manera, todos somos forasteros. Somos un poquito como nerds y en este lugar eso es algo que se acepta y se anima. Esto permite que haya un lugar para nosotros en el BVSD».