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Los exámenes del estado ofrecen a los estudiantes la oportunidad de poner a prueba sus habilidades para el siglo XXI

En muchas escuelas de Colorado se están llevando a cabo los exámenes del estado. En el BVSD, la mayoría de las pruebas empiezan el 19 de marzo para los estudiantes de 3o a 8o. Consulte AQUÍ el calendario completo.

Aunque el Distrito está animando a los estudiantes a que se presenten a los exámenes, nuestros maestros no les enseñan “con miras a la prueba”. En vez de eso, continúan centrándose en el desarrollo de las habilidades del siglo XXI, conscientes de que el pensamiento crítico y la perseverancia les serán de gran utilidad no solo durante las pruebas CMAS (Colorado Measures of Academic Success), PSAT y SAT, sino, lo que es más importante, cuando se gradúen e inicien la trayectoria profesional o académica de su elección.

“De manera informal y desde el primer día empezamos a preparar a los estudiantes para los exámenes del estado: hablamos con ellos sobre aptitudes mentales como la creatividad para resolver problemas o la perseverancia frente a problemas que parecen muy difíciles”, explica Bethany Konz, maestra de Matemáticas de la escuela intermedia Louisville.

Paul Moore, un maestro de 4o, dice que en la escuela Peak to Peak de Lafayette tienen un enfoque similar.

“Como equipo de 4o, invertimos gran cantidad de tiempo en todas las materias para desarrollar en nuestros estudiantes destrezas que son útiles no solo para las pruebas del estado, sino que constituyen prácticas académicas excelentes”, señala Moore. “Pensamos que, para ser competentes, los matemáticos de hoy en día necesitan unas aptitudes y conocimientos básicos sólidos y la capacidad de pensar y resolver problemas de manera flexible”.

Konz y Moore apuntan que enseñar los estándares obligatorios no es suficiente. Ambos trabajan con los estudiantes para que estos aprendan maneras de abordar y resolver problemas.

“Por ejemplo, los estudiantes de 6o aprenden a calcular el área de los triángulos. Cuando se enfrentan a un problema que les exige averiguar el área de un triángulo, queremos que entiendan qué es lo que el problema les pide, que tengan una estrategia viable, que sean capaces de comprobar si la respuesta tiene sentido y que cuenten con la perseverancia necesaria para finalizarlo”, dice Konz.

“Como les decimos a los alumnos, es vital ser capaz, primero, de ‘demostrar que conoces’ el material abordado en clase y, segundo, ‘demostrar que te importa’ por medio de la elaboración de respuestas que reflejen buenas prácticas”, añade Moore.

A lo largo del año, los maestros del Distrito también les introducen estrategias que los ayudarán en situaciones estresantes, como hacer un examen (o presentarse a una entrevista de trabajo).

“Cada vez que nos enfrentamos a una prueba, hablamos sobre diferentes estrategias para hacerlo, como leer atentamente la pregunta, demostrar la respuesta y comprobarla, de manera que dichos comportamientos se vuelvan rutina”, explica Konz.

“[En Peak to Peak], trabajamos con los estudiantes para que entiendan cómo subrayar y hacer anotaciones en el material que hay que conocer para el examen y para que empleen tácticas como saltarse preguntas, eliminar opciones incorrectas, revisar y ver si las respuestas están completas, usar técnicas de relajación, etc. Por último, también nos centramos en estrategias de lectura para ayudar a los estudiantes a identificar qué es lo que dice y les pide la pregunta”, añade Moore.

Linda Taht, una maestra de 4o de la escuela primaria Douglass de Boulder también practica con sus estudiantes estrategias para reducir el estrés:

“Lo primero y más importante es ayudarles a que se tomen los exámenes de una manera más relajada. Hacemos pausas mentales, ejercicios de yoga, técnicas de respiración y les repito lo que voy a hacer con los resultados, haciendo hincapié en que los voy a utilizar para averiguar una manera mejor de enseñarles, y que el resultado de las pruebas no les perjudica, pues son muchos los estudiantes de primaria que temen que, si no los aprueban, se quedarán en 4o grado. Asegurarles que no es así es muy importante”, explica Taht.

Taht añade: “Quiero señalar que yo no ‘preparo’ a mis alumnos para la prueba. Considero que una instrucción de calidad a lo largo del año es la mejor manera de preparar a los estudiantes para cualquier cosa, sea avanzar hacia el siguiente grado o hacer cualquier tipo de examen. Planeo mis clases en base a dos cosas: qué es lo que mis estudiantes necesitan saber y hacer (según los estándares del Distrito y del estado), y qué es lo que ya saben (para yo poder saber qué enseñar, cómo, cuándo y a quién). Ahí es donde la instrucción diferenciada desempeña un papel crucial”.

“En última instancia, queremos que los estudiantes se presenten a los exámenes sintiéndose seguros y preparados para que los hagan lo mejor que puedan”, dice Konz.

Las pruebas del estado constituyen solo un punto de datos
Aunque el BVSD admite, sin reparos, que las pruebas del estado no son perfectas, es también consciente de que suministran puntos de datos importantes susceptibles de ser usados de diferentes maneras. A nivel de distrito, nos permiten compararnos con otros distritos de Colorado. Usamos los resultados para determinar si nuestro currículo y prácticas de instrucción funcionan, lo que nos ayuda a canalizar recursos y desarrollar la formación profesional.

Los maestros reciben información valiosa sobre el funcionamiento de los estudiantes, lo que les permite determinar qué es lo que cada niño necesita.

“Como maestros, es importante que consideremos los datos relativos a los estudiantes para ver cómo podemos modificar nuestra instrucción y así satisfacer de la mejor manera las necesidades de los alumnos”, dice Konz. “Yo soy consciente de que me obsesionan los datos. Me encanta repasar los resultados de las evaluaciones, ya sean de las pruebas CMAS, de las evaluaciones de matemáticas para la transición de la intermedia a la preparatoria o los de lectura de iReady. Las pruebas CMAS son solo un elemento de la información total que usamos para crear una imagen de las fortalezas y áreas en desarrollo de un estudiante, y cuando contamos con una representación amplia de datos sobre todos los estudiantes, podemos empezar a buscar tendencias que nos dan pistas sobre cómo mejorar la instrucción”.

“Las pruebas del estado son un elemento importante, pero no el único que usamos como equipo para evaluar el progreso de los estudiantes”, añade Moore. “Junto con calificaciones de exámenes nuestros, observaciones y resultados de recursos educativos de fuera, nos ayudan a obtener una imagen clara del progreso, las fortalezas, las carencias, etc.”.

Si desea saber más, lea por qué el Distrito está animando a los estudiantes a que se presenten a las pruebas estatales o la carta de la superintendente Cindy Stevenson sobre estas.