Home > Communications > Noticias del BVSD  
education-innovation-building


Hacer más con más

Cómo la innovación y los dólares de los bonos han dado un giro a la historia educativa de BVSD


Por Kiffany Lychock, directora de Innovaciones Educativas de BVSD


En arquitectura se dice que la forma repercute en la función. Ciertamente, esto es así en el caso de las escuelas del Distrito Escolar del Valle de Boulder, donde estamos construyendo los entornos educativos del futuro inspirados en la enseñanza innovadora de nuestros educadores.

Como exmaestra que soy, anhelo apoyar a nuestros educadores en su misión de proporcionar la mejor experiencia educativa para nuestros niños. Los maestros, por naturaleza, no cesan de intentarlo —encontrar la estrategia, el espacio o el contenido capaz de enganchar a los niños en el aprendizaje— pero, por lo común, hacen eso sin recursos adicionales de apoyo. Les pedimos que hagan más con menos.


La sección de innovación educativa del proyecto Construimos para el Éxito de los Estudiantes de BVSD es un buen ejemplo de lo que se puede lograr cuando una comunidad decide apoyar a sus educadores con recursos financieros para que hagan más con más.


En el año 2014, los contribuyentes del valle de Boulder aprobaron la emisión de unos bonos por valor de 576 millones de dólares. Aunque la mayoría de estos fondos se asignaron a la reparación y mantenimiento de edificios seguros, saludables y cómodos para los estudiantes, otro objetivo del programa era crear entornos educativos que apoyaran enfoques de aprendizaje diferentes. Esto se manifiesta en nuestras cuatro escuelas nuevas y también en nuestros proyectos innovativos de renovación.


Estamos a mitad de las labores sufragadas por los bonos y hemos visto cambios como la creación de makerspaces o talleres de aprendizaje cooperativo y aplicado, bibliotecas del siglo XXI, cafeterías modernas para los estudiantes, transformaciones en el mobiliario de las aulas, espacios lectivos al aire libre y la reconversión de los laboratorios informáticos en laboratorios para proyectos/de innovación, por nombrar unos pocos ejemplos.


En escuelas de todo el Distrito, el éxito está a la vista

Cada escuela crea un plan para su Proyecto de Innovación que define qué clase de enseñanza y aprendizaje desea implementar o mejorar, y entonces se construye un espacio que apoya dicho objetivo y respalda la experiencia educativa de los estudiantes. Como guía durante el proceso, usamos nuestros Principios Orientativos para la Innovación, para así entablar un diálogo sobre nuestras expectativas en relación con el aprendizaje.


Por ejemplo, Boulder High deseaba un espacio amplio y acogedor para que los estudiantes pudieran aprender en equipo, y para que se sintieran cómodos y parte integral de la escuela. Con esos objetivos en mente, optaron por renovar por completo la biblioteca y la cafetería y conectarlas creando un espacio moderno para los alumnos. Los objetivos del proyecto de esta escuela se ajustan al principio orientativo para la innovación “Aprender es un proceso social”.


Las escuelas primarias Whittier y Birch decidieron invertir sus fondos para la innovación en muebles móviles y flexibles, pero esgrimieron diferentes razones para su decisión. Whittier señaló el principio orientativo “Aprender es un proceso personalizado y dirigido por el que aprende”, y está usando los equipos y muebles nuevos para tener una gran variedad de espacios que se ajusten a las necesidades de maestros y estudiantes.


Birch se centró en el principio “El dominio de lo aprendido se demuestra de múltiples maneras” y está usando el mobiliario nuevo para aumentar la flexibilidad y versatilidad, y dar así a los maestros una amplia gama de trayectorias de aprendizaje según lo que necesite cada estudiante para crecer.


Aspen Creek K-8 ha creado nidos de aprendizaje en el área primaria, ha rediseñado la biblioteca y creado un laboratorio de educación a distancia, y ha convertido un laboratorio informático en un makerspace con el nombre de Think Tank. Estos cambios se ajustan a los principios de “Aprender es un proceso social”, “Aprender fomenta una cultura de curiosidad y audacia” y  “El dominio de lo aprendido se demuestra de múltiples maneras”.


Las Cohortes para la Innovación brindan apoyo a las escuelas

Como parte de este primer año en que se han usado estos nuevos espacios y equipamientos, los equipos de Innovación y Tecnologías para la Educación han trabajado para apoyar a las escuelas constituyendo un grupo de aprendizaje profesional llamado Cohorte para la Innovación. Un equipo de cada escuela se reúne cuatro veces al año para aprender y debatir sobre innovación y medir el impacto de los espacios de la escuela en el aprendizaje de los estudiantes. Para documentar la experiencia, cada escuela crea una Historia Digital de la Innovación, que responde a la pregunta ¿Cómo ha cambiado la innovación la historia educativa de su escuela? (consulte las Historias de innovación /Planes de proyectos de la Cohorte 1.0. en nuestra página de proyectos; ¡las historias de la Cohorte 2.0 aparecerán este verano!).


Estas historias se presentan al final del año durante una celebración. Es uno de mis días favoritos. En las historias, las voces de los estudiantes explican la manera en que los nuevos espacios y herramientas brindan oportunidades de crecimiento en habilidades importantes para su éxito futuro; habilidades como el pensamiento crítico, la creatividad, la comunicación y la colaboración. Escuchamos también historias de cómo los espacios son acogedores, cálidos, modernos y diseñados para satisfacer las necesidades individuales de nuestros estudiantes.


Las escuelas nuevas exhiben lo que es posible

Además de los proyectos innovativos de renovación, BVSD inauguró cuatro edificios que reflejan lo que es posible hacer con una obra nueva.

Cada vez que entro a una de estas escuelas, me doy cuenta de que hemos construido unos edificios que se centran verdaderamente en los estudiantes; gracias al diseño, las instalaciones ponen en primer término el aprendizaje, la comodidad y las necesidades de los alumnos del siglo XXI.


La clave de este nuevo diseño se apoya en el concepto de comunidades de aprendizaje, con la colaboración entre maestro y estudiantes en el centro de este enfoque. Es un giro importante respecto a las escuelas de diseño tradicional, con pasillos que daban a aulas individuales todas del mismo tamaño. Este tipo de entorno estaba pensado para una experiencia docente dirigida por el maestro y basada en lecciones magistrales. Repensar cómo podemos diseñar escuelas de manera innovadora para maximizar el espacio educativo nos ha capacitado para apoyar múltiples estilos de aprendizaje. Hay espacios que funcionan bien para aprender de un especialista (una docencia más tradicional a base de lecciones magistrales), espacios de colaboración donde los estudiantes pueden trabajar en grupos pequeños y aprender unos de otros, espacios para presentaciones, salas de colaboración entre maestros, espacios que permiten a los individuos trabajar y reflexionar en silencio, y espacios de reunión para la comunidad escolar entera. La meta es tener un entorno educativo que puede ser ágil y multifuncional, dependiendo de las necesidades de aprendizaje de los estudiantes. Los entornos educativos innovadores eliminan las barreras que erigen los edificios diseñados de manera tradicional y permite a maestros y estudiantes tener acceso a un abanico más amplio de oportunidades.


Este esfuerzo increíble de los contribuyentes del valle de Boulder ha servido para apoyar a nuestros maestros y líderes en su lucha por ofrecer a cada niño la mejor educación posible. Aunque una enseñanza y un aprendizaje innovadores pueden suceder con independencia de la existencia de entornos educativos innovadores, me siento muy orgullosa del importante esfuerzo que maestros y líderes escolares han dedicado no solo a la creación de estos nuevos entornos, sino sobre todo a aprovechar las oportunidades que los nuevos espacios ofrecen para crear experiencias educativas fabulosas para nuestros niños.


Estoy deseosa de ver los cambios que se nos aproximan y de continuar investigando sobre el impacto de estos espacios educativos innovadores en el aprendizaje de los estudiantes. Nos sentimos muy agradecidos por el apoyo recibido de nuestra comunidad local, la cual ha hecho posible todo este trabajo.


Kiffany Lychock lleva 18 años trabajando como educadora. Pasó 10 años fantásticos dando clases de preparatoria de español y como especialista en docencia en las escuelas. A nivel de distrito, Kiffany ha desempeñado los cargos de especialista en tecnologías de la educación, coordinadora de desarrollo profesional y directora de desarrollo profesional. Hoy en día es la directora de Innovaciones para la Educación de BVSD, trabaja en colaboración con las escuelas para liderar la transformación de los entornos físicos e influir en las prácticas docentes con el fin de apoyar la enseñanza y aprendizaje de las habilidades del siglo XXI.